El desgraciado accidente aéreo del vuelo JK 5022 puede convertirse en un punto de inflexión para los procesos de innovación que acompañan a la humanidad. Se suceden las preguntas acerca de las causas.
Hay, al menos, dos motivos para preguntarse por qué el motor falló. Identificar responsabilidades es uno. Otro, menos urgente y emotivo, pero no menos necesario, es conocer mejor por qué suceden este tipo de catástrofes para evitarlas en el futuro.
Este segundo motivo puede ser secundario a fecha de hoy pero su proyección en el futuro seguro que es más decisivo que cualquiera de las medidas que se tomen estos dÃas inmediatos a la fecha del accidente.
Analizar los factores humanos, empresariales, técnicos y logÃsticos, son una excelente base de investigación que abra campos a la innovación en múltiples áreas. Pienso que los elementos –en parte misteriosos– que de momento coinciden en esta tragedia, cumplen los requisitos básicos de una vuelta de tuerca hacia la innovación.
Salvar vidas en el futuro, mejorar la gestión en los aeropuertos, sofisticar los sistemas de control de los aviones (y en general de cualquier sistema mecánico, electrónico…) son algunos de los avances más elemntales que se derivarán de este siniestro.
Pero, además, hay que mirar un poco más allá. Cuestionarse qué paralelismo
existe entre este caso y otros aspectos de la actividad humana: empresarial, polÃtica, social, ocio… contrastar, estudiar y crear lÃneas de investigación que permita darle a la innovación el espacio que merece en el dÃa a dÃa de nuestras vidas.
Apartemos definitivamente el prejuicio de considerar la investigación y sus actividades colindantes como tarea de laboratorio desarrollada con batas blancas lejos de los ciudadanos.
innovación › intuición › inspiración







1 Respuesta
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Me recuerda mucho a un trabajo que hice hace unas semanas sobre un caso similar ocurrido en el año 1999 en Buenos Aires, Argentina.
Se trataba sobre el vuelo 3142 de Lapa que dejó 65 vÃctimas fatales.
Las causas son directamente atribuÃbles a la cultura organizacional de la lÃnea aérea y al contexto socio-polÃtico de ese perÃodo.
Las investigaciones sobre estos casos no deben limitarse a buscar responsables; deben ir más allá, en busca de desarrollar y perfeccionar técnicas, métodos, polÃticas más eficientes, para garantizar, ante todo, la vida.