Skip to content

"Nunca digas «eso podría haberlo hecho yo», porque no lo has hecho tú" - Karim Rashid

“mentiras” como puños: innovación de verdad

20/07/2009

Sin más preámbulos les mando a leer Las tres mentiras y el miedo a arriesgar en el blog Riesgo & Recompensa de Santiago Bilinkis.

Para los que lo han leído ya y para los que no, he de reconocer que me he sentido identificado en cada una de sus líneas. Unas veces por haberlo experimentado como emprendedor y otras al recordar caras de pánico en otros.

Estas son las tres mentiras que esgrimen los que no se atreven a emprender, de acuerdo con el artículo de Santiago Bilinkis:

  1. “No tengo ninguna idea”
  2. “No tengo el dinero”
  3. “No tengo las habilidades necesarias aún”
  4. “Y, además, no tengo suerte”

mentirasLa 4ª “mentira” es de mi cosecha. La “suerte” es un elemento sorpresa con el que hay que contar y me parecía que no lo podíamos dejar fuera. Los apocados –perezosos, miedosos o como queramos calificarlos– prefieren no pensar en la suerte no sea que, sin ellos desearlo, llame a su puerta.

Los mejores “inventos” me han llegado sin querer o, al menos, inesperadamente. Cuando quería darme cuenta vivía rodeado por una idea intuida pero no planificada. El recorrido siempre fue el mismo: buscando algo que me parecía interesante, nuevo y con futuro. Pero resulta que no, que lo realmente bueno no es eso pero está al lado. Muy cerca pero invisible a mis ojos por exceso de foco (obsesión) en “mi súper-intuición”. Alguien pasa por allí y –como por casualidad– pregunta señalando un rincón. La “buena idea se hace visible”, la buena-buena de verdad, emerge sola. Eso es lo que llamo “suerte”.

¿Por qué tienen buena suerte siempre los mismos? Sugiero releer las tres “mentiras” de Santiago B. diseccionando cada línea y levantando dos columnas de tareas: 1) las que ya se hacen y 2) las que aún ni se han intentado. En una segunda fase conviene afinar el análisis de ambas relaciones de tareas: ¿cómo mejorar las que se realizan? ¿Cuándo y cómo empezar a ponerle cara y ojos a lo que aún no se hace?

Puede que el candidato llegue a la misma conclusión de salida: “esto no es para mí”. Estaríamos ante una de  esas “verdades como puños” que no dan pie al engaño.

OK, no todo el mundo ha nacido con ADN de emprendedor. Nos queda por calcular cuántos emprendedores se han quedado en la mitad de camino por “verdadera mala suerte”.

twitter follow me

Posts Relacionados:

Publicado en empresa, ideas ajenas, innovación, innovación abierta, trabajo. Etiquetado como , , , , , .

0 Respuestas

Siga la conversación suscribiéndose al RSS feed de comentarios de este artículo.

(requerido)

(requerido pero no se mostrará)