Desde hace meses se intenta comparar a Twitter con Facebook. Son diferentes y sirven para cosas distintas. Un tractor y una moto permiten desplazarse pero en circunstancias muy dispares. No comparto para nada el empeño generalizado de equiparar sus valores en millones de dólares y número de usuarios.
Lo valioso está en saber lo que nos permiten desarrollar esos 300 (facebook) ó 50 (twitter) millones de usuarios. La clave es conocer su perfil socio-económico, su capacidad de influir, los motivos que les llevan a los usuarios a estar y usar (sin abandonar) una determinada red, su capacidad de evangelizar entre cientos de contactos… Sobre ese cuadro de datos se podrán definir a posteriori las estimaciones de posibles modelos de negocio.
A raÃz de la reciente ronda de financiación de Twitter y de su valoración en constante crecimiento, se ha desatado una polémica que corre por todo internet. No es este el momento de repetir aquà lo que ya todos han leÃdo en miles de blogs, tweets y medios de comunicación. Sin embargo, sà quiero exponer por qué, en mi opinión, Twitter y Facebook no sólo son diferentes sino que, además, nunca llegarán a ser equiparables.
Twitter es ágil, flexible, dinámico, móvil… mucho más que Facebook. Twitter crea adicción pero no te ata porque sus conversaciones no son lineales. Por esto mismo, su uso inicial es extraño, pero cuando se comprenden sus reglas internas, las posibilidades se multiplican. Facebook es entretenido pero grandote y, en definitiva, previsible: “un Tuenti para personas más mayores”.
Twitter está triunfando más entre las empresas que entre los particulares. A Facebook le sucede un poco lo contrario. Facebook intenta copiar (incluso comprar) a Twitter, pero difÃcilmente lo conseguirá con éxito porque alrededor de su “cajetÃn” de mensajes hay mucho ruido. ¿Por qué Google sigue con una home blanquita y sencilla cuando es conocido que detrás del “más” de su menú principal se encierra todo un arsenal de herramientas e ideas? Pues eso.
¿Quién tiene más capacidad de generar negocio? ¿Las empresas o los particulares? Y la pregunta del millón: ¿por qué Twitter puede plantear con tanta tranquilidad la creación de cuentas premium sin generar pánico entre sus usuarios? Porque puede, porque sabe que sus usuarios lo van a pagar y porque saben que funciona. Y lo mismo se puede afirmar de la inclusión de publicidad: a sus usuarios les compensa.
Facebook es como un pariente cercano que si mantienes una relación cordial hará que tu presencia en Twitter sea aún más interesante. ¿Por qué Twitter no desea a Facebook? ¿Por qué Facebook se ha tenido que conformar con Friendfeed? ¿Por qué es muy improbable que les funcione? Porque Friendfeed es un subproducto de Twitter que tampoco añade demasiado valor.
Creo que mi postura está clara: quiero a Twitter, un padre una madre juntos con todas sus ventajas para la vida y negocios.
innovación › intuición › inspiración







0 Respuestas
Siga la conversación suscribiéndose al RSS feed de comentarios de este artículo.