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"Nunca digas «eso podría haberlo hecho yo», porque no lo has hecho tú" - Karim Rashid

ipad: lo inútil que puede llegar a ser un cacharro

23/06/2010

Sí, lo reconozco tengo un iPad desde el primer día que se puso a la venta en España, así que no soy un “sin papeles” de la tecnología. Desde aquel 28 de mayo pasado me han sucedido muchas cosas en mi relación con esta estrella mediática de Apple.

Mi madre estuvo toqueteando la pantalla del iPad durante media hora casi sin hacerme preguntas del tipo “¿cómo salgo de aquí?”. Tuve que arrancárselo de las manos porque su imaginación empezó a considerar que se trataba de un regalo por el día de la madre y eso que ya estábamos en junio (en estos casos ya se sabe que retrasarse unas semanas no tiene la menor importancia).

Las preguntas que me hacen son verdaderos tópicos: “y eso, ¿sirve para algo?”, “¿puedes trabajar con esa cosa tan mona?”, “ah!, claro, es como un iPhone grande… ¿pero para qué sirve si ya tienes un iPhone pequeño?”, etc.

No quiero cansar con las preguntas. Mi respuesta, más o menos sofisticada según el interlocutor, dice así:

“No lo sé. Cuando tenga claro qué puedo decir de cada uno de los siguientes criterios, te diré si es útil o no; o si lo es para ti pero no para mí y al revés:

1. Qué hace el iPad que no hace el ordenador

2. Qué hace el ordenador que no hace el iPad

3. Qué hacen de la misma manera el iPad y el ordenador

4. Qué hacen de forma diferente el iPad y el ordenador

Cuando sepa qué decir bajo cada uno de los ítems anteriores, quizá pueda concluir si el iPad forma parte del futuro o es un fracaso inesperado de Apple”.

¿Y yo qué pienso? Creo que el tiempo juega a su favor: por su app store en constante actualización y crecimiento, por su facilidad de aprendizaje y manejo (véase anecdotilla de mi madre), por la experiencia única que supone, al menos mientras el pelotón de tablets que viene detrás siga hablando de lo que va a hacer no sé sabe cuándo ni exactamente qué…

Ahora a los curiosos que me pregunten por el iPad ya sabré cómo quitármelos de encima: “llamad a mi madre o leeros esto”: al fin y al cabo el iPad no es más que un cacharro inútil –muy inútil para lo que cuesta–, aunque de momento le puedes ir sacando brillo visionando películas, vídeos y fotos; disfrutando con cientos de juegos; escuchando música; gestionando la agenda, las tareas, el correo y los contactos; navegando por internet; escribiendo todo lo que se te ocurra; preparando presentaciones y proyectándolas; elaborando presupuestos con su hoja de cálculo… eso sí, lo único que no me funciona bien –va en serio– es Twitter: voy a mandar un tweet a Steve Jobs y espero que me escuche porque sin Twitter el iPad se me queda cojo, manco y tuerto.

La innovación perfecta no existe, pero querer alcanzarla forma parte del proceso. ¿Te apuntas? No se requiere iPad, sólo necesitas una mente abierta y arriesgar.

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7 Respuestas

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  1. El iPad es una cacharro revolucionario. Va a llevar los ordenadores al resto de la población que no lo estaba usando, porque mantener un ordenador con Windows requiere de un “vecino” que venga a solucionar los problemas.

    En el contexto de la innovación, la respuesta a “para qué sirve el iPad” está clara: en 80 días, se han vendido en pocos países 3 millones de tabletas. Sólo existen 10 mil aplicaciones, la mayoría adaptadas del iPhone. Aún no han aparecido las aplicaciones estrella del iPad… ¿alguien ha dicho oportunidad? Efectivamente, ¡el iPad sirve para desarrollar nuestra imaginación! Y de paso, para invertir en el futuro. Yo ya estoy haciendo pinitos en la programación del iPhone/iPad. Si dispusiera de recursos económicos, lo tendría muy claro.

  2. Julio:
    Perdona, queria leer y comentar antes tu post. Pero las tres veces que he intentado entrar en tu blog ha coincidido que no tenia cobertura, pues ya sabes, que estoy en plan novada, entre trenes y aviones, estos dias.
    Yendo al grano, me estaba haciendo ilusiones que el título del post iba a coincidir con el texto, y que alguien iba a demostrar que el iPad era un artefacto inutil. Pero leyendo el post al final me da la sensación que no concuerda mucho con el titulo. Te veo mas entusiasmado que decepcionado con el aparatillo.
    Mi sospecha es que si con el tiempo que lo llevas, no acabas de saber responder a esas 4 preguntas que te haces, eso significa que la cosa no va muy bien que digamos.
    Lo que pasa es que es muy dificil que alguien que tenga un iPad diga que no sirve, y ni siquiera que admita que no es el “world tech miracle”. Eso es lo que tiene Apple, un extraño magnetismo mareante que se llama “glamour” y que hace que a la gente incluso le dé verguenza criticarlo, para no parecer un carca.
    A mi toda esa historia del rebañismo appleiano, del endiosamiento de una marca, me huele mal.
    No es tu caso, no veo que estes en esa linea, pero creo que más de uno ha comprado iPad con el único proposito de generar la atención que no consigue de un modo natural.
    Te confieso que yo todavia no he visto uno. No puedo opinar si sirve, pero la Applemania me empieza a aburrir un poco.
    Victor, en su comentario, pone como prueba de la utilidad del iPad las cifras escalofriantes de ventas que se han conseguido en tan poco tiempo. Para mí eso no es una prueba de nada, solo que es un buen negocio para que Apple se forre. Las pulseritas Power Balance se vendieron como churros tambien..
    un abrazo, colega, y a ver si cuando nos veamos de nuevo, me cuentas (con franqueza) si ha valido la pena la inversión, aparte de los retornos de imagen.
    Amalio

  3. Julio Pérez-Tomé Román said

    Muchas gracias, Amalio. Por fin un comentario que genera comentarios. Empiezo por el final que es donde realmente está el mensaje del post: la innovación perfecta. ¿Qué es? Para mí no existe porque a partir de entonces desaparece parte de la innovación que consiste en no conformarse con lo logrado. Otros matiz: no hablo de máquinas sino de personas; son ellas las que por naturaleza han de evitar sentirse confortables con lo que han logrado. La consecuencia es que las situaciones y las cosas (aparatos incluidos) se superarán a sí mismas.

    El iPad es una excusa de actualidad para hablar del perfeccionismo en la innovación. El título es un reclamo (recuerda que llevo en publicidad y porrón de años) con un grado elevado de ironía que se va haciendo evidente in crescendo según se acerca al final.

    Y, ahora, el iPad. No puedo rellenar de contenido los cuatro criterios por falta de tiempo precisamente por las posibilidades que ofrece el aparatito: esto es lo que confirma a los miles de compradores a sentirse orgullosos. Reciben más de lo que esperan. Esto es compatible para que discrepe -como tú- del argumento de Víctor: el ejemplo de las pulseritas lo dice todo.

    El fanatismo de Apple es una realidad contra la que es difícil batallar. Steve Jobs lo tiene muy bien concebido y de momento le va bien. Es muy astuto, retuiteé un tweet suyo que decía más o menos: “hay abandonar la idea de que para que el iPhone triunfe deba fracasar el Android”. Esa frase condensa mucha sabiduría dirigida más a sus huestes y correligionarios que a la competencia. A mí -usuario de iPhone- me encanta que haya un Nexus One que le plante cara Apple: el primer beneficiado soy yo y evitamos que Apple abuse de su acaparamiento de mercado.

    Y, ahora, mi caso. Me suelo jactar de que cuando una tecnología es un poquito complicada, la abandono. Creo que es ella la que debe amoldarse a nosotros, no al revés. Esto, hay que reconocer, que quien mejor lo ha intuido y llevado a cabo ha sido Apple. El resto vive condenado a imitarla. Por eso, una de mis incomodidades con el iPad es la gestión de archivos y su organización. No sé si no quieren o no pueden mejorarlo. Pero el tiempo juega a favor porque hay miles de programadores ávidos de dinero y algo de fama trabajando para Apple como verdaderos fanáticos. Lo de Víctor es muy elocuente: despliega sus habilidades de programador, gana dinero y mejora su perfil público. Obviamente, es un fanático. Pero es que no puede ser de otra manera, ¿quién no?

  4. Amalio: «Victor, en su comentario, pone como prueba de la utilidad del iPad las cifras escalofriantes de ventas que se han conseguido en tan poco tiempo». No has leído bien. Dije «en un contexto de innovación», el que hayan muchos iPads vendidos y tan pocas aplicaciones es una oportunidad de negocio. No contesté a la pregunta de cuál era la utilidad del iPad, porque me parece que planteada de forma genérica no tiene sentido. El iPad es un ordenador, y por tanto, su utilidad dependerá en primera instancia de las necesidades del usuario y en segunda del software disponible para suplir esas necesidades. Eso es completamente independiente a que el iPad sea revolucionario, que en mi opinión, argumentada, lo es. Te voy a contar una anécdota: también era de los que estaba harto de los usuarios del iPhone. Hace un par de meses, compré un iPod Touch por curiosidad, y entonces entendí que, además de “rebaños”, existían razones: el interfaz de usuario. Es cierto que hay otros móviles que hacen más cosas, yo estoy muy contento con mi Nokia Navigator, pero el interfaz de uso del iPhone tiene una serie de convenciones y simplificaciones que lo hacen muy adecuado para un público amplio. Google también lo entendió, y por eso su apuesta con el Android y el Nexus One. Los fabricantes también lo entendieron, por eso han aparecido muchos otros terminales táctiles que tratan de asimilarse al iPhone. El iPad va por el mismo camino… trata de hacer muy fácil el uso de un ordenador. Para valorarlo en su justa medida hay que ser experto en experiencia de usuario (persona que ante todo debe tener empatía y ponerse en la piel de otros, en este caso, personas sin conocimientos de informática). No sé si has dado clases de informática a gente que no se ha enfrentado nunca a un ordenador. Hay que explicarles muchas metáforas: el escritorio, la barra de tareas, las ventanas, maximización, minización, los menús, los ficheros, carpetas, ratón, teclado… Todo esto en el iPad está en su mínima expresión: una sola aplicación, un solo botón. Para muchos usos, estos es un retroceso. Para otros, es una puerta que se abre.

    No entraré al trapo sobre si me he comprado un iPad para mejorar mi imagen “pública” porque me parece un despropósito fruto del desconocimiento.

  5. Pues yo qsi que me animo a hacer una breve reflexión sobre las cuatro preguntas. Una advertencia, para no herir susceptibilidades: utilizo un iphone desde que salió a la venta en 2007 y utilizo máquinas de la manzana desde 1994. Me parece genial que haya competencia con Apple, porque conlleva, siempre, mejora y mas mejora, que no veo en otros fabricantes.

    1. Qué hace el iPad que no hace el ordenador.
    Cuando estoy en condiciones de movilidad utilizar el iPad frente al MacBook significa no tener que hacer despliegue de gadgets, de ratones, cables, etc. Además funciona en cuanto a usabilidad como el iPhone. Realizar tareas de gestor de comunidades online en el ipad es maravilloso. Puedes utilizar muchas apps alli donde te encuentres.

    2. Qué hace el ordenador que no hace el iPad. De momento la mayor ventaja del Mac frente al iPad es la multitarea, pero llegará en septiembre. Tiene muchas más aplicaciones que el iPad, y el ordenador (portatil) lo utilizó para tareas que no puedo hacer en el iPad, como hacer una hoja de cálculo en Number, si bien hay una app para el iPad, ocurre igual con keynote.

    3. Qué hacen de la misma manera el iPad y el ordenador.

    el iPad y el Mac tienen una experiencia de usuario muy similar. Experiencia no extensible, en mi modesta opinión, para quien tiene un portatil con XP o Vista. Puedes leer de igual forma en uno o en otro. Pero leer o escribir en un tablet fuera de tu mesa de trabajo, fuera de tu oficina, supone una revolución frente a las tareas en un portatil.

    4. Qué hacen de forma diferente el iPad y el ordenador.

    Lo más importante que hacen diferente lo encontré, precisamente, en las tareas o acciones que puedas hacer en movilidad. En muchas ocasiones necesito el Mac para determinadas tareas en mitad de un aeropuerto. Con el ipad, muchas de estas tareas las puedes llevar a cabo allí donde te encuentres, con la ventaja del poco peso, y las funcionalidades que tiene un iPhone.

    Cuando en septiembre el iPad pueda instalar el iOS4, nuevo sistema operativo que está disponible para el iPhone4 y el modelo 3GS, es posible que cambie bastante el concepto del iPad para muchos incrédulos.

    Estuve hace un par de semanas en El Corte Inglés de Castellana en Madrid y pude comprobar cuantas personas, antes de comprar un netbook, al ver como funciona el iPad, si hace lo mismo que haría su netbook, se decidían por el iPad.

    Hay quien ha hablado sobre los problemas de memoria física. A mi me parece que con 64gb como tope, es suficiente, más si cabe, cuando muchos de los servicios que necesitas para trabajar o divertirte puedes utilizarlos en cloud computing.

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